Esta regla es seguramente la más importante. Puede que el contacto con otra gente sea en el anonimato, lo que seguramente no te da derecho de ofender a los otros usuarios de la red, pues esto seguramente es una actitud cobarde y sociópata. Trata a los demás con él debido respeto y haz que el mundo sea mejor. Compórtate tal como lo haces en la vida real, siguiendo tus mismos patrones cotidianos de conducta y de respeto a las reglas. Aunque no existen actualmente leyes para tu participación en línea, esto no significa que puedas hacer lo que quieras.
Se debe comprender que las otras personas probablemente no tienen suficiente tiempo para dedicártelo a ti. Reflexiona sobre cuál es el momento en el que el intercambio de colaboración con la otra persona ha terminado entrando a una etapa de intercambio de información innecesaria.
Antes de participar es una actividad en línea, deberás observar la conducta, los protocolos y las costumbres del lugar. Todas las características de juicio y comportamiento varían de país a país, de región a región, de un grupo social a otro, así que antes de meter la pata dedícate a entender las reglas de participación.
Cuando se te pida ayuda proporciónala de buena manera y sin reservas. Ponté en el lugar de los demás y recuerda cuando no sabías nada sobre lo que ahora te preguntan.
Manténte fuera de las discusiones y participa sólo si tienes una muy buena idea de cómo terminarlas. Piénsalo dos o más veces. Tiene que ser muy buena idea para tomar partido.
Si compartes la computadora con otros miembros de la familia o bien con otros compañeros de trabajo, respeta su privacidad. No leas los correos ajenos, así como tampoco ellos leerán tu correspondencia.
Probablemente eres un experto en determinado sistema operativo un experto programador en algún lenguaje específico de computación, o bien eres el webmaster de un gran sitio de Internet. No te aproveches de tus conocimientos para cometer actos impunes.
Por último, y no menos importante, recuerda que todos somos humanos y siempre hay grados de comunicación para señalar los errores: sugerencias, recomendaciones, advertencias, amenazas e insultos. Cuando encuentres un error sugiere el cambio destacando los aciertos del autor para ayudarle a corregirlo.